Según una definición común, un posser es alguien que adopta la estética, gustos o ideologÃa de una escena sin disfrutarla realmente, solo para encajar en un grupo.
En teorÃa, alguien que finge pertenecer.
Novatos no son possers
Que una persona conozca solo los temas más famosos de una banda no la convierte en posser. La convierte en novato.
Y todos lo fuimos alguna vez.
La diferencia es simple: el novato escucha, pregunta y aprende. El posser solo aparenta.
Confundir ambas cosas es uno de los errores más comunes dentro de cualquier comunidad musical.
Fanboys, otro caso distinto
Tampoco es lo mismo un posser que un fanboy.
El fanboy defiende a su banda favorita como si fuera religión, no porque haya explorado toda la música del mundo, sino porque encontró algo que le conecta.
Puede ser exagerado, pero no es falso.
Las camisetas de bandas
Uno de los temas más polémicos es el de las personas que usan camisetas de bandas que no escuchan.
Personalmente, no me molesta.
Los logos y portadas también son arte. Alguien puede usar una camiseta por estética sin deberle explicación a nadie. Además, lo veo de otra forma: son espectaculares ambulantes.
Más de una vez he descubierto música nueva gracias a eso. Veo un logo que no reconozco, lo busco y, si me gusta, agradezco la recomendación involuntaria.
Lo que realmente está en juego
Antes de señalar a alguien como posser, conviene observar algo más importante:
¿la escena quiere crecer o quiere cerrarse?
Muchas veces el rechazo no nace de la autenticidad, sino del miedo a que algo cambie. A que llegue gente nueva. A perder una identidad construida a base de exclusión.
Cierre
No todo el que aparenta lo es.
No todo el que no sabe es falso.
Y no todo el que presume es ignorante.
A veces, compartir música construye más comunidad que señalar defectos.

